
Córdoba, X de noviembre de 2010—. El Olivo Azul rescata, con una doble apuesta editorial, la figura de la escritora cubana de origen canario Nivaria Tejera. Así, El Olivo Azul publica en estos días su novela corta El barranco, prologada por Jorge Semprún y libro de culto en Francia, y el ensayo narrativo Espero la noche para soñarte, Revolución, acerca de su desacuerdo con el régimen castrista y su exilio en París.
«Creo que tu libro es muy bueno y que está lleno de poesía y de vida», escribió Julio Cortázar a Nivaria Tejera en una carta a propósito de El barranco. La pequeña protagonista descubre el mundo y el dolor mientras La Laguna sufre las primeras embestidas de la Guerra Civil, y su padre es encarcelado por defender la República. Relato de aprendizaje y descubrimientos, fue considerado por el hispanista Claude Couffon —que en 1958, un año antes de su edición en castellano, la tradujo al francés para la prestigiosa Lettres Nouvelles— la primera novela en español sobre la Guerra Civil.
Tras huir de las dictaduras de Franco y Batista, Tejera apoyó la Revolución, alejándose al intuir sus similitudes con aquellos totalitarismos. Nacionalizada francesa ante el rechazo del gobierno español, el ministro cubano Armando Hart declaró por escrito que ellos no sostenían «vínculos de ninguna clase con ese tipo de personas». Si Zola pronunció j’acusse, Nivaria anunciaría —en esta obra entre la novela y el ensayo— me ne vado: contra la hipocresía y la injusticia, marcharse y escribir Espero la noche para soñarte, Revolución.
Nivaria Tejera (Cienfuegos, 1929) pasó su infancia en Canarias. En 1944 escapa a Cuba con su familia; diez años más tarde se marchará a París huyendo de la dictadura de Batista, regresando en 1959 para apoyar la Revolución. Agregada Cultural de las embajadas cubanas en Roma (1961-1962) y París (1962-1963), decide exiliarse por su rechazo a la política de Castro. Desde entonces reside en la capital francesa. Debutó en las revistas Ciclón, dirigida por Virgilio Piñera, y Orígenes, bajo la sombra de Lezama Lima. Su obra comprende siete poemarios —entre los que destacan Luces y piedras (1949), La barrera fluídica o París escarabajo (1976) y Martelar (1983)—, así como cuatro títulos narrativos: la nouvelle canaria El barranco (1959) y la trilogía cubana Sonámbulo del sol (Premio Biblioteca Breve, 1971), Huir de la espiral (1987) y Espero la noche para soñarte, Revolución (2002). Todas sus novelas se publicaron como traducciones al francés antes de la edición en castellano de sus versiones originales.